Quienes Somos


Historia

Nuestra Congregación fue fundada el 9 de julio de 1792. Tiene su inicio en una Hermandad de Caridad o Pía Asociación de “Señoras enfermeras dedicadas al servicio de los pobres del Hospital de la Santa Cruz, de Barcelona”. Naciendo gracias al legado del marqués de Llupiá, quien subvencionó esta obra pía.

NUESTRA FUNDADORA

TERESA CORTÉS BARÓ, nacida el 20 de diciembre de 1762 en “Pobla de Segur” (Lleida), dio un gran impulso a la Fundación y con su ejemplo imprimió el CARISMA de Caridad y dedicación a los más necesitados, que se ha mantenido con fidelidad a lo largo de los años.

NUESTRAS COFUNDADORAS

Madres. TERESA ALBÀ BUSQUETS y ENCARNACIÓN CANALS COMAS. El 16 de Julio de 1927 queda constituida la Congregación religiosa con el nombre de: HERMANAS HOSPITALARIAS DE LA SANTA CRUZ.

Espiritualidad

Está centrada en SERVIR A CRISTO NECESITADO Y SUFRIENTE EN LOS POBRES"

El espíritu de San Vicente de Paúl configura nuestra espiritualidad que, según la vivencia de Teresa Cortés puede resumirse en las siguientes características:

* Ver a Cristo en los enfermos y niños abandonados.

*Hospitalidad sincera hacia quien necesite nuestra ayuda, en una actitud de servicio sencillo y alegre, acogida entrañable al pobre en paciente gratuidad.

ESPIRITUALIDAD DE LA CRUZ

La Santa Cruz es nuestra titular, nos recuerda el sufrimiento de Cristo, que es el sufrimiento de nuestros hermanos necesitados y nos dice: “Todo lo que hacéis a cada uno de ellos a mí me lo hacéis”.

ESPIRITUALIDAD MARIANA

María, madre nuestra y madre de la Iglesia, por su disponibilidad sin reserva, es para nosotras modelo de fidelidad y entrega, en Ella encontramos la ayuda para llevar a término nuestra misión, exigiéndonos ser fieles a los orígenes, protagonistas del presente y constructoras del futuro.

Carisma Hospitalario

Desde su fundación, el espíritu de caridad ha movido y determinado a las Hermanas Hospitalarias de la Santa Cruz, a consagrar su vida al servicio abnegado y total de los pobres enfermos y necesitados. Por amor a Jesucristo, fuente y modelo de toda caridad, sirven corporal y espiritualmente, a Cristo en la persona de los pobres. Nuestro servicio de caridad, nos obliga a estar dispuestas a dejarlo todo y sacrificarlo todo, omitiendo si es preciso cualquier ejercicio espiritual prescrito por las Constituciones para atender al prójimo.

Nuestro espíritu es fruto de un carisma de larga tradición en el que las Hermanas, que nos precedieron, supieron encontrar la sencillez de los más pequeños del evangelio gracias a un constante y profundo trato con Cristo, y el contacto directo con el prójimo. Se centra en hacer presente el Reino mediante:

* Servicio generoso a los pobres enfermos y necesitados.

* Abnegación y total disponibilidad para prestar los servicios más humildes y necesarios a la sociedad, siempre en proceso de cambio, según nuestro carisma.

* Hospitalidad sincera hacia quien busque nuestra ayuda.

* Sencillez y alegría "Quien practique la misericordia hágalo con alegría".

* Desinterés de todo beneficio temporal "mejor es dar que recibir".

* Amor a la Santa Cruz, única en la que queremos gloriarnos.