CARISMA HOSPITALARIO

 

Desde su fundación, el espíritu de caridad ha movido y determinado a las Hermanas Hospitalarias de la Santa Cruz, a consagrar su vida al servicio abnegado y total de los pobres enfermos y necesitados. Por amor a Jesucristo, fuente y modelo de toda caridad, sirven corporal y espiritualmente, a Cristo en la persona de los pobres.
Nuestro servicio de caridad, nos obliga a estar dispuestas a dejarlo todo y sacrificarlo todo, omitiendo si es preciso cualquier ejercicio espiritual prescrito por las Constituciones para atender al prójimo.

 

 

 

 

 

Nuestro espíritu es fruto de un carisma de larga tradición en el que las Hermanas, que nos precedieron, supieron encontrar la sencillez de los más pequeños del evangelio gracias a un constante y profundo trato con Cristo, y el contacto directo con el prójimo. Se centra en hacer presente el Reino mediante:

 

Servicio generoso a los pobres enfermos y necesitados.
-Abnegación y total disponibilidad para prestar los servicios más humildes y necesarios a la sociedad, siempre en proceso de cambio, según nuestro carisma.
-Hospitalidad sincera hacia quien busque nuestra ayuda
-Sencillez y alegría "Quien practique la misericordia hágalo con alegría".
-Desinterés de todo beneficio temporal "mejor es dar que recibir"
-Amor a la Santa Cruz, única en la que queremos gloriarnos